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9.4.07

La Mayor Ganancia

La verdadera vanidad
Salmo 119:37.Vivir en libertad es el deseo de Dios, y hoy El te va hacer libre y te dará el carácter para poder vivir así.
Salmo 119:37 . “El que está avivado no mira la vanidad”. Pero ¿qué es vanidad? ¿Qué pasa cuando usted compra unos zapatos, una bolsa, accesorios y llega a su trabajo y le dicen: “Ahí viene esa vanidosa”.
Eso ¿no es vanidad para mucha gente? En las Escrituras hay tres formas en que se explica la vanidad.
Shaf en hebreo quiere decir “vano, falso, mentir, vacío, conducta indigna”. En Efesios 4:17, esta palabra “vanidad” en el griego es matallones , significa “perversidad, depravado, algo que carece de fuerza, verdad, éxito, resultados, propósito”. Aquí no habla ni de tu vestido, ni de tus zapatos, ni de tu casa. Habla sobre todo lo que no tiene éxito, ¿acaso no expresa que ha trabajado en vano?
La palabra “vanidad” es todo lo que carece de propósito alguno. Pero viene usted, se arregla para su esposo, va al salón, se pinta y se pone su vestido y le coquetea a su marido, y al marido a usted lo trae loco y sin ideas. Pregunto, ¿es eso vanidad? ¡NO! Porque no lo ha hecho en vano. Di: “Yo debo ser enseñado sobre cómo debo de vivir”.
Vamos a Eclesiastés 1:14. “Miré todas las obras que se hacen debajo del sol; y he aquí, todo ello es vanidad y aflicción de espíritu”. Esta palabra “vanidad” es otra palabra en hebreo, y es evel, quiere decir “vano, vapor, aliento, vanas esperanzas, actuar de forma vacía”. ¿Por qué “vapor”? Porque no lo puede agarrar, se desaparece. Él decía aquí que era algo que se acaba. Es la palabra “vanidad” lo que hemos confundido. Veamos unos versículos que hablan de vanidad. Eclesiastés 2:11: “Miré yo luego todas las obras que habían hecho mis manos, y el trabajo que tomé para hacerlas; y he aquí, todo era vanidad y aflicción de espíritu, y sin provecho debajo del sol”. Digan “sin provecho”.
Eclesiastés 2:15. “Entonces dije yo en mi corazón: como sucederá al necio, me sucederá también a mí. ¿Para qué, pues, he trabajado hasta ahora por hacerme más sabio? Y dije en mi corazón, que también esto era vanidad”.
“Si igual le pasa al necio y al sabio, en vano me hice sabio”, dijo él. Eclesiastés 2:17-21. “Aborrecí, por tanto, la vida, porque la obra que se hace debajo del sol me era fastidiosa; por cuanto todo es vanidad y aflicción de espíritu. Asimismo, aborrecí todo mi trabajo que había hecho debajo del sol, el cual tendré que dejar a otro que vendrá después de mí.

Y ¿quién sabe si será sabio o necio el que se enseñoreará de todo mi trabajo en que yo me afané y en que ocupé debajo del sol mi sabiduría? Esto también es vanidad. Volvió, por tanto, a desesperanzarse mi corazón acerca de todo el trabajo en que me afané y en que había ocupado debajo del sol mi sabiduría. ¡Que el hombre trabaje con sabiduría, y con ciencia y con rectitud, y que haya de dar su hacienda a hombre que nunca trabajó en ello! También es esto vanidad y mal grande.
¿A cuántos les ha pasado que hacen la casa, y nunca educan al hijo, a la hija y al mes siguiente que usted se muere la venden? Es mejor que cuando están pequeños los hijos, se eduquen e instruyan para que cuando sean grandes, sigan lo correcto. Ustedes están a tiempo para educar a sus hijos pequeños. Y si no, tenga otro. ¿Cuántos sueñan con dejarle una casa a su hijo?, pero ¿cuántos sueñan con dejar un buen hijo en la casa?
Eclesiastés 4:7-8. “Yo me volví otra vez, y vi vanidad debajo del sol. Está un hombre solo y sin sucesor, que no tiene hijo ni hermano; pero nunca cesa de trabajar, ni sus ojos se sacian de sus riquezas, ni se pregunta: ¿Para quién trabajo yo, y defraudo mi alma del bien? También esto es vanidad, y duro trabajo.” “El bien no es el trabajo en sí, es ¿para quién trabajo? Si no es así, tengo que hacer un cambio en mí.
Eclesiastés 2:22-23. “Porque ¿qué tiene el hombre de todo su trabajo, y de la fatiga de su corazón, con que se afana debajo del sol? Porque todos sus días no son sino dolores, y sus trabajos molestias; aún de noche su corazón no reposa. Esto también es vanidad.”
Pero miremos ¿qué es vanidad para la gente? Es cuando te tomas un día de descanso, pero los que trabajan tanto, llegan con dolores, cansados, pidiendo una pastilla, eso es vanidad. Para lo que el mundo es vanidad, para Dios no, vamos a vivir de acuerdo a la Palabra de Dios. Eclesiastés 2:26. Porque al hombre que le agrada, Dios le da sabiduría, ciencia y gozo; mas al pecador da el trabajo de recoger y amontonar, para darlo al que agrada a Dios. También esto es vanidad y aflicción de espíritu”. Di: “Dame sabiduría, ciencia y gozo”. ¿Cuántos creen que tienen una conducta que agrada a Dios? Diga conmigo: “Allá afuera hay algún pecador amontonando para dármelo a mí”.
Eclesiastés 3:19. “Porque lo que sucede a los hijos de los hombres, y lo que sucede a las bestias, un mismo suceso es: como mueren los unos, así mueren los otros, y una misma respiración tienen todos; ni tiene más el hombre que la bestia; porque todo es vanidad.” “… porque lo que sucede a los hijos de hombres, y lo que sucede a las bestias, un mismo suceso es, como mueren los unos, así mueren los otros”.
Que triste que cuando se muere la mascota de la casa, lloran más por la mascota que por el dueño de la casa. Y cuántos se ponen felices porque algún animal se muere, pero muchas veces se ponen felices por un ser humano que se muere.
Eclesiastés 6:1. “Hay un mal que he visto debajo del cielo, el del hombre a quien Dios da riquezas y bienes y honra y nada le falta de todo que su alma desea, pero Dios no le da facultad de disfrutar de ello, sino que lo disfrutan los extraños. Esto es vanidad y mal doloroso.” Le voy a explicar con un ejemplo, fui con una amiga que vive en California y fuimos a comer a la casa donde ella trabajaba, era una mansión. Había un carrazo, y me dijo: “mira gano tantos miles, cuido a dos niños, los llevo al club”, y le pregunté “¿y tu jefe?”. Respondió: “casi ni lo miro”, y le dije ¡sos millonaria!
¿Cuántos de ustedes salen a tomar un café con un amigo, a pasar un rato con sus hijos? Pues saben: son millonarios. ¿De qué te sirve prosperar diariamente y no disfrutar lo que tienes? Porque tú no sabes si mañana ya no estarás y otro venga y lo disfrute. Los hijos que usted nunca disfrutó, pero el novio la disfruta. Ahí está usted con sus joyas que nunca se las pone, sólo para momentos especiales, y después se lo roban, pero adentro de su casa. ¡Póngaselo! ¡Disfrútelo! Ahí tiene su relojito y el día que se muere, llega el yerno y lo mira y dice “qué mejor que su yerno favorito”, y se lo agarra.
¿Qué es vanidad y qué no es vanidad? Vanidad es trabajar tanto y no poder disfrutar el fruto de tu trabajo, no poder salir a comer con tus hijos. Eclesiastés 8:10. “Asimismo he visto a los inicuos sepultados con honra; mas los que frecuentaban el lugar santo fueron luego puestos en olvido en la ciudad donde habían actuado con rectitud. Esto también es vanidad.”
¿A cuánto impío se ha honrado aquí en la tierra? Honran a los artistas de cine, con sus estrellas. Pero a los hombres de Dios, los pones en el olvido. Pero cuando critican a tu pastor, te “chiveas”, y hasta dudas, eso se llama hipocresía religiosa. De vivo honren a sus pastores, y no de muertos.
Vanidad no es que yo vista un traje aquí si a mí me encanta predicar así, Vanidad es que te dé una Palabra y mañana se te olvide. Si el lujo fuera vanidad, entonces ¿qué es Dios? Vive en el cielo, tiene calles de oro, portal de perlas, su trono no es la silla que usted tiene ahí, está lleno de perlas preciosas… Pregunto ¿es Dios vanidoso? Vanidoso sería que siendo el dueño del cielo y de la tierra, el oro y la plata no disfrute de todo esto. Vanidad es haber recibido todo lo que Dios te ha dado y por “el qué dirán de la gente”, no lo disfrutes.
La gente siempre va a decir algo. Tenga usted a su esposa “finuchi”, guapa, y la gente va a decir: “saber ni cómo lo tiene la mujer”. Pero no sea usted de los que siempre dice: “déjele ese pecado a otros”. Usted vive en la libertad que Cristo le dio, como arreglar a toda una ciudad. Eclesiastés 9:7 “Anda y come tu pan con gozo, y bebe tu vino con alegre corazón, porque tus obras ya son agradables a Dios”. Si eres agradable a Dios, ve porque hoy Dios te da el don de disfrutar lo que haces, lo que tienes y de lo que vives. Hay quienes de ustedes que no disfrutan de ustedes mismos, ni de lo que se ponen. ¡Cambien!
Eclesiastés 9:8-10. “En todo tiempo sean blancos tus vestidos, y nunca falte ungüento sobre tu cabeza. Goza de la vida con la mujer que amas, todos los días de la vida de tu vanidad que te son dados debajo del sol, todos lo días de tu vanidad; porque esta es tu parte en la vida, y en tu trabajo con que te afanas debajo del sol.” Yo disfruto predicar, disfruto la risa de la gente, disfruto ver bien a la gente. “Goza de la vida con la mujer que amas todos los días”.
Gócela cuando están de jóvenes y no de viejitos. No sabemos vivir, sólo pasamos la vida como locos, matándonos todos los días, y tienen hasta problemas de conciencia, no parecen hijos de Dios, parecen sus esclavos. Eso es vanidad y por años, los conceptos del mundo te los han puesto en la cabeza, rompe con eso ya. Eclesiastés 12:9 “y cuanto más sabio fue el predicador, tanto más enseñó sabiduría al pueblo; e
hizo escuchar, e hizo escudriñar, y compuso muchos proverbios”. Las palabras de los sabios son como aguijones, y como clavos hincados son las de los maestros de las congregaciones. Rompe con esa vanidad hoy, sé libre y disfruta lo que tienes”.

Mensaje realizado por el pastor Cash Luna

Vida para la Familia